
En el área de impresión, un trabajo solo se considera completo cuando la tinta se seca instantáneamente al entrar en contacto con el sustrato. Si la lámpara UV no cumple con sus funciones, se producen problemas como adherencias, errores en la impresión y material desperdiciado, especialmente en superficies blancas opacas o con altas cantidades de pigmento. La solución más eficaz es utilizar lámparas de mercurio de alta presión, ya que esto permite lograr una curación uniforme en procesos de impresión offset, flexográfica y serigráfica.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico Una lámpara de vapor de mercurio depende de su capacidad para emitir luz en ciertas longitudes de onda y de su densidad energética. Emite luz intensa en 365 nm, además de luz sólida en 313 nm y 436 nm, lo cual coincide con las longitudes de onda absorbidas por los fotoiniciadores en la mayoría de los sistemas de tinta UV. Al combinar esto con un reflector recubierto de dicroico, se logra concentrar la radiación en el sustrato, en lugar de que se disipe como calor.
La salida de luz es estable desde el inicio, y existen unidades que han funcionado durante más de 5,000 horas sin perder más del 5% de su rendimiento. En la práctica, lo importante son: una emisión de luz consistente, una curación uniforme y una vida útil predecible de la lámpara.
Por qué funciona en la producción En la máquina, la lámpara proporciona el tiempo necesario para que la tinta se seque rápidamente. El amplio espectro UV permite que ocurra la retroalimentación química entre los pigmentos, lo que evita problemas como imperfecciones en la superficie del sustrato. Con una mayor intensidad de luz, se puede aumentar la velocidad de impresión sin necesidad de aumentar la potencia de la lámpara, lo que a su vez reduce el consumo de energía.
El resultado es menos productos defectuosos, menor necesidad de limpieza con disolventes y una superficie con propiedades estables desde el principio hasta el final.
Qué hay que tener en cuenta Las lámparas de mercurio de alta presión requieren un ajuste preciso en cuanto a su alimentación eléctrica y a su modo de encendido. Es importante utilizar la fuente de alimentación especificada, además de verificar que el tipo de conector, la orientación de la lámpara y el flujo de aire de enfriamiento sean adecuados para el equipo. Si se opera fuera del rango de voltaje indicado, la vida útil de la lámpara disminuye y el equilibrio espectral también se ve afectado.
También es importante cuidar bien el reflector: hay que mantenerlo limpio y alineado. La salida de luz disminuye rápidamente cuando el reflector está sucio o mal alineado.