
En el área de impresión, los problemas relacionados con la falsificación no se deben a que la tinta sea de mala calidad, sino a que la emisión de luz UV está fuera de control. Las tintas de seguridad funcionan gracias a una excitación en banda estrecha, generalmente alrededor de 365 nm. Por lo tanto, una lámpara que “parece brillante” puede no lograr activar el fotoiniciador adecuado, lo que resulta en un producto no curado. Si no se utiliza un medidor de intensidad UV para probar la lámpara, se trabajará basándose en suposiciones. Esto se traduce en características de seguridad inconsistentes, procesos fallidos y rechazos de pedidos.
Lo que realmente importa Construimos estas lámparas con un alto grado de pureza espectral: un perfil de emisión estable y de baja anchura de banda, donde la emisión de ondas cortas se ajusta perfectamente al pico de absorción de los fotoiniciadores utilizados para las marcas de seguridad.
En la práctica, es necesario contar con una irradiación y dosis de luz repetibles, medidas en mJ/cm² justo en la superficie del sustrato. Un medidor de intensidad UV calibrado permite convertir esos valores en información útil. Este instrumento permite cuantificar la salida de la lámpara, detectar el deterioro de los reflectores y anticipar el descenso gradual de la potencia de la lámpara a medida que envejece, often antes de que esto se note en la impresión.
Por qué esto es importante en la lucha contra la falsificación La impresión antifalsificación depende de una excitación repetible de los pigmentos especiales utilizados. Cuando la emisión espectral está controlada y verificada, la marca de seguridad mantiene un contraste consistente y se cura correctamente, reduciendo así el aumento de puntos y las operaciones adicionales necesarias.
También se obtiene una ventana de curado estable de un turno a otro, menos interrupciones debido a problemas con las lámparas, y una planificación de los consumibles basada en datos reales, en lugar de suposiciones. En trabajos de alto valor, la repetibilidad es lo que determina si un trabajo será exitoso o no.
Algunos detalles importantes en el uso de las lámparas Es necesario que la respuesta espectral y la calibración del medidor coincidan con el espectro de la lámpara. Un sensor mal calibrado dará lecturas erróneas para la longitud de onda de 365 nm, generando una confianza falsa.
Además, para lograr una curación de alta calidad en banda estrecha, se necesitan reflectores con un control dicróico preciso. Es importante mantenerlos limpios, alineados y refrigerados de la manera en que fueron diseñados. De lo contrario, la irradiación máxima puede variar, incluso cuando la lámpara parece seguir funcionando bien.