
¿Por qué sus lámparas UV en realidad no secan la tinta?
Pasamos mucho tiempo viajando, visitando unas 3,000 imprentas. Queríamos averiguar dónde era que ocurrían los problemas. Una cosa se repetía una y otra vez: esa sensación frustrante de que la tinta parece seca por encima, pero sigue estando húmeda por debajo. Es un verdadero problema. La mayoría de las veces, esto ocurre porque las lámparas de mercurio convencionales no pueden penetrar en las capas gruesas de tinta utilizadas en la impresión industrial. Se detienen al llegar a la superficie.
Entonces, ¿qué solución hay?
Utilizamos yodo de galio (GaI) para cambiar la forma en que actúa la luz. En lugar del espectro habitual, estas lámparas emiten más energía en el rango de 300 nm a 400 nm. Pensemos en ello como si fuera una taladradora más potente: no solo afecta la superficie, sino que también penetra profundamente en las capas de pigmento. De esta manera, la tinta se seca completamente. Ya no hay más problemas de secado parcial.
Detalles importantes sobre el diseño
Lo importante es que no basta con instalar estas lámparas sin más. Las diseñamos teniendo en cuenta la velocidad a la que funciona su prensa. Si aumenta la potencia de las lámparas para obtener más energía, generará mucho calor. Si sus ventiladores de refrigeración o sistemas de enfriamiento no son lo suficientemente eficaces, el material sobre el que se imprime se deformará. Y nadie quiere recibir impresiones deformadas.
Utilizamos cuarzo fundido para los envolventes, ya que permite que pase la mayor cantidad posible de luz UV. También ajustamos los electrodos para que no se dañen cuando se realizan impresiones frecuentes.
Cómo hacerlas funcionar en su taller
Bueno, estas lámparas no son exactamente “listas para usar” en cualquier máquina. Necesitará un balasto capaz de soportar la tensión específica que requiere el yodo de galio. Aunque diseñamos estos dispositivos para adaptarse a la mayoría de los reflectores industriales, es recomendable verificar primero las especificaciones de su transformador.
Hay un trade-off: obtiene un secado más completo y puede imprimir más rápido, pero las lámparas no duran tanto como las tubos de mercurio de baja intensidad.
Mi consejo: lleve un registro preciso de cómo funcionan las lámparas cada hora. Cambie las lámparas antes de que su rendimiento disminuya por debajo del 80%. Es mucho más económico reemplazar las lámparas a tiempo, en lugar de tener que desechar toda una tirada de impresiones debido a que la tinta permanece húmeda.