
Cómo aprovechar al máximo las bombillas UV de mercurio
Cuando se imprime en telas, es necesario que la tinta se fije al tejido de inmediato. Aquí es donde entran en juego nuestras lámparas UV de mercurio. Ellas emiten el tipo exacto de radiación de onda corta necesaria para provocar la fotopolimerización; en otras palabras, hacen que la tinta se adhiera al tejido de forma instantánea. Sin manchas ni bordes borrosos. Solo una impresión nítida y clara.
El equilibrio entre potencia y rendimiento
Diseñamos estas bombillas para que cubran un amplio rango de longitudes de onda, con especial énfasis en las longitudes de onda de 254 nm y 365 nm. Pero lo importante es encontrar el equilibrio adecuado entre la potencia y la longitud del arco eléctrico. Una mayor potencia significa más fotones, lo que permite una curado más rápido. Pero hay que encontrar el punto óptimo. Si la velocidad de transporte es muy alta y la potencia es demasiado baja, la tinta seguirá siendo pegajosa. Si la velocidad es demasiado baja, el tejido podría dañarse por el calor excesivo. Todo se trata de adaptar la bombilla a la velocidad de impresión.
Diseñadas para resistir el calor
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza en la carcasa exterior de las bombillas. Es la única forma de permitir que los rayos UV pasen sin que el vidrio los absorba. Además, esto evita que la bombilla se derrita debido al intenso calor generado por el arco eléctrico. La Unión entre los electrodos y el cuarzo suele ser el lugar donde ocurren fallos. Para evitarlo, utilizamos un sello reforzado para mantener el gas dentro de la bombilla.
Recuerde: estas lámparas generan mucho calor. Mantenga sus reflectores limpios y asegúrese de que sus ventiladores funcionen correctamente. Si la bombilla se sobrecalienta, el cuarzo puede ablandarse o los electrodos podrían quemarse antes de tiempo.
Configuración
Estas bombillas están diseñadas para reemplazar fácilmente a las lámparas UV tradicionales. Hemos mantenido sus dimensiones ajustadas para que la luz llegue exactamente donde sea necesario. Un consejo útil: las lámparas de mercurio necesitan algo de tiempo para activarse. No alcanzan su potencia máxima en el instante en que se encienden. Le sugerimos agregar un temporizador al circuito de control. De esa manera, la cabeza de impresión no comenzará a emitir tinta hasta que la lámpara esté lista para curarla.